Voz Editorial “El Aumento Salarial para los Funcionarios”, 4-12-2016
Por espacio de varios años el liderazgo de la clase obrera ha estado reclamando un justo aumento salarial al gobierno central y al empresariado dominicano, encontrando en el camino crueles tecnicismos de oposición, que concluyen en la mesa nacional del diálogo, en un rechazo inhumano de las partes.
Mientras la clase obrera no merece la atención del Ministerio de Trabajo para garantizar el aumento salarial, en estos últimos 4 años los sueldos de los principales funcionarios han presentado significativos cambios, que llaman nuestra atención.
Documentos que hoy duermen en la Cámara de Cuentas sin provocar ninguna investigación de sus autoridades, confirman que desde el 2012 el sueldo de los servidores públicos se han incrementado entre 50 mil y 600 mil pesos, mientras sus patrimonios estàn entre 4 y hasta 300 millones de pesos.
Para que vean hasta donde llega el pillaje de los recursos del Estado, citamos a Josè del Castillo Saviñòn, quien como Ministro de Industria y Comercio, recibía una remuneración de 210 mil pesos y ahora, como director del INDOTEL, percibe un sueldo de 515 mil 506 pesos, para un aumento de 305 mil 506 pesos.
El ingeniero Gonzalo Castillo tenía un sueldo de 75 mil pesos, ahora recibe 300 mil pesos, Simón Lizardo, tenía un sueldo de 300 mil pesos, pero ahora como administrador del Banco de Reservas, goza de un astronómico sueldo de 984 mil 450 pesos, es decir un aumento de 684 mil 450 pesos.
Razón tienen estos y otros funcionarios del Gobierno para resistirse a declarar sus bienes como establece una de nuestras Leyes, pues de hacerlo, el país conocería quienes son los que desfalcan las instituciones públicas. Si tuviéramos un gobierno respetuoso de las Leyes, esos funcionarios estarían en la cárcel de Najayo.