Voz Editorial “La Gravedad de la Contaminación Visual”, 11-4-2017
El Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio de Salud Pública y los Ayuntamientos, han permitido que empresas comerciales y partidos políticos, hayan escogido calles, avenidas y carreteras para colocar vallas y cruzacalles, para colocar sus respectivas campañas publicitarias.
Las autoridades que componen esas instituciones conocen muy bien, que al permitir esa práctica que viene de años en años, sobre todo cuando aterrizan los tiempos de campañas electorales, aportan grandemente a la contaminación visual.
En los archivos de los Ayuntamientos, por ejemplo el de esta ciudad de San Francisco de Macorís, reposan cientos de Resoluciones en busca del retiro de esas vallas y cruzacalles, pero ha podido más el compadreo, que el buen deseo de aportar a la salud de la ciudadanía.
De manera sorprendente el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, doctor Francisco Domínguez Brito ha dado un plazo de 15 días para que los dueños de vallas y obstáculos colocados de forma ilegal en las diferentes autopistas, retiren estos elementos de las vías del país.
En caso que el poder económico y político no le tumbe el pulso al doctor Domínguez Brito e iniciado el proceso de descontaminación visual del sistema de autopistas de la República Dominicana, a éste funcionario hay que animarlo para que extienda su disposición a todo el sistema vial.
Los alcaldes municipales en apoyo al Ministro de Medio Ambiente, debieran animarse y desempolvar resoluciones edilicias, que estàn dirigidas a retirar y prohibir en lugares públicos la colocación de letreros, carteles y otros medios de propaganda, porque todos sin excepción, ayudan a la contaminación visual que nos abate a todos.