Voz Editorial “La Segunda Marcha Verde en la Capital Dominicana”,17-7-2017
En el Diccionario posiblemente no hay palabras para calificar la indignación del pueblo dominicano, expresada a viva voz en el dìa de ayer en la capital dominicana, contra la impunidad, la corrupción de Estado y para que los funcionarios “ladrones” devuelvan los dineros que maliciosamente han introducido a sus bolsillos.
No habrá palabras para calificar la asistencia, que no sea de extraordinaria, increíble, multitudinaria, nunca vista, firme y esperanzadora, de que ha llegado el momento que la práctica mafiosa desde el Gobierno quede sepultada de por siempre.
Ayer el país en mayorìa demostró que no tiene miedo y que su sacrificio està más allá de los que cayeron en las Trincheras del Honor en aquel Abril heroico de 1965, tan así que a través de los líderes del Colectivo Verde, reclamó que se someta penalmente al presidente, Danilo Medina, por los actos de corrupción atribuido a su gobierno, como sobornos de la Odebrecht y sobrevaluaciones de obras.
Al ser testigos vivientes del recorrido de la Séptima Marcha Verde, nos da el derecho de afirmar que se triplicó la asistencia de hombres, mujeres y niños a la primera Marcha del 22 de Enero, significando “un tapa boca” al empresario De Moya y las Bocinas del Gobierno, que utilizaron en todos sus recursos y mecanismos a su servicio, apostando al fracaso de la marcha.
Se avizoran otras, en Moca, Bonao, Nagua y Banì, entre otros pueblos, cuyos residentes por razones económicas, no han podido estar presentes, pero que desde la distancia han asumido la consigna de que “los corruptos tienen que ser llevados a la cárcel al precio que fuere”.
Mientras se siga poniendo en libertad a los funcionarios que roban los dineros del pueblo y las precariedades se acentúen en los sectores más empobrecidos del país, habrá marchas por mucho tiempo y con mayor contundencia.