Voz Editorial “El Asalto al General de Brigadas Rommel López”, 13-9-2017
Los tentáculos criminales del poder de la delincuencia y el narcotráfico, de manera inesperada, tocaron las puertas del general Rommel López y el oficial de la Dirección Central de Investigaciones Criminales de la Policía (DICRIM), Wilson Josè Santiago Severino.
El vocero de la Policía, coronel Frank Fèlix Durán Mejìa, confirmó que desconocidos armados penetraron a la vivienda del general López, ubicada en la ciudad de Santo Domingo, amordazando a su esposa y sus hijos, cargando con un fusil, una pistola y varios celulares.
Posiblemente a la misma hora, la esposa del oficial Santiago Severino, con residencia en la ciudad de Moca, fue raptada por tres hombres armados y dejada abandonada en el kilómetro 9 de la autopista Duarte, atada de pies y manos.
Estos dos hechos que impactan de manera negativa en estos oficiales de la Policía, desnudan de cuerpo entero que ni siquiera las familias de quienes integran ese Cuerpo del Orden, tienen asegurada su integridad hasta en sus propias residencias.
Es harto sabido que en territorio nacional existen grupos organizados, que en las propias narices de la Policía y a la luz del dìa, atracan, roban, raptan, secuestran y matan por encargo, con el agravante de que esos delincuentes o asesinos, en su mayorìa no reciben respuestas contundentes de la Jefatura de la Policía y autoridades del Ministerio Público.
Quizás ahora que los tentáculos de ese poder delincuencial toca las puertas de altos oficiales de la Policía, desde el mismo despacho presidencial se ordene actuar sin reservas contra los cabecillas de esos grupos organizados y armados, que tienen nombres y apellidos, residencias y colaboradores a la vista de todos.