Voz Editorial “El Elevado Número de Muertos en Accidentes de Tránsito”, 18-9-2017
Quienes integran la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) en todo el territorio nacional, tienen la responsabilidad de establecer la regla de juego sobre la circulación de vehìculos en la vía pública, pero por el numero de accidentes y su alto porcentaje de muertos y heridos, queda demostrado que es una institución fallida.
Se observamos el informe del Observatorio de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Interior y Policía, que confirma que en el año 2016, murieron en accidentes de tránsito un total de 2 mil 122 personas, superando el número de muertos de cáncer, sida y otras terribles enfermedades.
Si pasamos revista a cada resultado de los trágicos accidentes de tránsito en las carreteras de esta ciudad de San Francisco de Macorís y otros municipios cercanos, caminamos muy apresurados en este año a superar la cifra de muertos del pasado año.
Entre las victimas en la vía publica durante la celebración del fin de semana, se encuentran los señores, Julio Antonio Marte Cruz, Humberto de Jesùs Espinal y Manuel López Colombo, éste último hermano de la locutora, licenciada Sonia López.
La Amet, la Policía y los organismos de Seguridad del Estado tienen a manos una nueva Ley de Tránsito, cuyos alcances lucen más que interesantes para disciplinar al peatón y en todas sus partes radicaliza las acciones legales contra los ciudadanos que manejan vehìculos de manera temeraria y consumiendo bebidas alcohólicas.
La Ley de Movilidad, Transporte Terrestre y Seguridad Vial, conocida como la número 63-17, que por igual dejò creado el Instituto de Tránsito Terrestre y que otorga misiones específicas al Consejo de Dirección, està siendo guardada para ser aplicada a los que puedan sobrevivir en medio de los tantos y tantos accidentes de tránsito.
Los legisladores que aprobaron dicha Ley deben sentirse defraudados, porque hasta sus reglamentos han sido misteriosamente engavetados.