Voz Editorial “Un Golpe de Estado que Bañó de Sangre al País”, 25-9-2015
Ayer con la inexplicable ausencia de quienes lideran el MPD, en sus dos nominaciones y quienes dirigen el indoblegable grupo estudiantil “Felabel”, la fundación Caamaño, la ADP y el Club Gregorio Luperón, llenaron de estudiantes, profesores e invitados especiales la catedral Santa Ana, para recordar mediante una eucaristía el 45 aniversario del asesinato del líder estudiantil Amín Abel Hasbún.
Estas organizaciones y otras de cortes patrióticos, hoy se ven abocados a poner en la mesa de discusión el 52 aniversario del golpe de estado al Gobierno del profesor Juan Bosch, el cual debe ser recordado por todos los dominicanos, como una forma de mantener viva la llama ardiente del honor y fervor patriótico.
Esta herida mortal al sistema democrático nacional, significó una grosera interrupción al orden constitucional de nuestro país, pues dio al traste con los grandes avances institucionales, económicos, políticos, sociales y culturales logrados en apenas 7 meses de la gestión presidencial del profesor Bosch.
El golpe de estado a Bosch originó un retroceso de tal magnitud, que a 52 años de su ocurrencia, el país todavía no se ha podido recuperar, pues sus discípulos han sido la negación de su conducta y accionar, ya que luego de predicar por 23 años la ética y la moral de su mentor, denunciar y criticar los aberrantes escándalos de corrupción de los pasados gobiernos, la mayoría de sus funcionarios peledeistas han reivindicado las acciones vandálicas de los reformistas y perredeistas.
Sin temor aseguramos que el Golpe de Estado del 25 de Septiembre de 1963, baño de sangre al pueblo dominicano, razón de que precipitó el alzamiento del líder guerrillero Manolo Tavárez Justo a las escarpadas montañas de Quisqueya y la Revolución Constitucionalista del 24 de abril de 1965, de cuyos heroicos hechos todavía estamos contando los muertos y los desaparecidos.