El presidente licenciado Danilo Medina, personajes que componen el llamado “Anillo Palaciego” y reconocidos dirigentes del oficialista Partido de la Liberación Dominicana(PLD), han iniciado un aparente “plan” que busca de manera radical borrar de la mente de la ciudadanía la arraigada percepción de que en cada estamento del Estado hay corrupción.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos en el día de hoy se convierte en la primera institución que golpea el despropósito de ese plan oficialista, destacando que cerraremos el 2017 cargando a espalda los mismos males del pasado año en materia de salud, educación, criminalidad, inseguridad y corrupción de Estado.
Destaca también que en este año que termina, no ha habido ningún cambio en el comportamiento represivo y criminal de la Policía y la Dirección Nacional de Control de Drogas, el hacinamiento de las cárceles aumentó a un 89.7%, se dispararon los feminicidios, las muertes de niños y ha sido más notable la falta de independencia del Poder Judicial.
Si han persistido estos males más allá de la desigualdad, corrupción e impunidad, será tarea muy difícil para el gobierno y sus bocinas, lograr que la gran mayoría del pueblo dominicano pueda asimilar su mensaje de que “estamos viviendo en un paraíso económico y social”.
El planteamiento hecho por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en vez de ser rechazado por el gobierno, debieran ser herramientas a usar, en busca de montar un real cambio en el estado de inseguridad y de desigualdad que vive el país, que si se mantiene más allá del 2018, la República Dominicana será tierra de nadie.
Los hechos deshonrosos atribuidos a funcionarios, demuestran que el mayor nivel de impunidad y corrupción, se resguarda a la sombra del Palacio Nacional.
