Voz Editorial “El Libertinaje de los Jugadores del Béisbol Profesional”, 10-1-2018
Sorprendió a seguidores de los Gigantes del Cibao, que el pasado sàbado el Gerente General, señor Ismael Cruz, amonestara a los jugadores Maikel Franco, Moisés Sierra, Garabez Rosa y Eduardo De Oleo, al ser vistos en un Centro de Diversión consumiendo bebidas alcohólicas, a sabiendas que su equipo tenía el compromiso de enfrentar a las 2.00 de la tarde a los Tigres del Licey.
Estos jugadores rompieron la disciplina y ante la sociedad merecieron el castigo establecido, pero a solo minutos de manera profesional admitieron su error, pidieron excusa a los accionistas del equipo, al manager, equipo técnico, sus compañeros y la activa fanaticada, mereciendo que fuera dejada sin efecto la sanción.
Este libertinaje y falta de control de nuestros jugadores, se remonta al Béisbol de las Grandes Ligas, cuyas bebentinas de manera abusiva tuvo sus inicios con el toletero Babe Ruth, que terminó su carrera con una friolera de 714 cuadrangulares.
Por este y otros casos, las autoridades de las Grandes Ligas en la actualidad someten a los jugadores a pruebas antidoping y de control de uso de alcohol, que debieran aplicar en el país la Liga de Béisbol Profesional Dominicana, como así les solicita hoy el Consejo Regional de Desarrollo, que presiden el doctor Isòcrates Peña Reyes y monseñor Jesùs Marìa de Jesùs Moya.
A consecuencia de lo que sucedió el pasado sàbado con los citados jugadores de los Gigantes del Cibao y que supuestamente es una practica común en los restantes equipos, ha llegado el momento de aplicar dichas pruebas sin importar el status de los jugadores.
Sería de salud que las pruebas se extiendan hasta los técnicos y todo el personal que labora en los equipos, estadios y oficinas administrativas de la Liga de Béisbol Profesional Dominicana. Hay que educar, pero con el ejemplo.