Voz Editorial “Un Crimen y Una Investigación Fallida”, 11-4-2018
El primero de Agosto del pasado año y apenas unas horas de que cayera muerto de un balazo en el ojo izquierdo el estudiante universitario, Mario Vladimir Lantigua Baldera, el vocero de la Policía Nacional anunciò al país, que el disparo mortal provino de una arma casera, de las denominadas Chacòn.
En esa ocasión y en medio de la huelga convocada ese dìa por el Falpo, Unión de Juntas de Vecinos, el Felabel y otras entidades sociales, arribaron a esta ciudad el magistrado Fernando Quezada Garcìa y los generales Héctor Garcìa Cuevas y Rafael Cabrera, para junto al Procurador Fiscal, licenciado Regis Victorio Reyes, iniciar las investigaciones del trágico hecho.
Despues de 10 meses de espera del resultado de las investigaciones, dicha comisión vuelve a repetir lo mismo que dijera la mañana del primero de Agosto del pasado año el vocero de la Policía Nacional, significando una provocación a la familia Lantigua Baldera y al liderazgo popular, que se mantuvo en las calles reclamando la identificación del alegado agente policial que hizo el disparo.
Al parecer los comisionados no tuvieron pantalones largos para asumir su responsabilidad de identificar por su nombre y apellido al asesino o de lo contrario, los días que corresponden a los citados 10 meses, no fueron suficientes para establecer responsabilidades.
Con el resultado dado a conocer por los magistrados y generales de la Policía Nacional, éstos quedan descalificados para contestar muchas interrogantes sobre la muerte de Vladimir Lantigua, sobretodo, ¿quién portaba la llamada arma de fabricación casera?
En verdad que esta sociedad merece más respeto de sus autoridades.