Voz Editorial “El Comercio Minorista con el Agua al Cuello”, 1-6-2018
Terminamos el mes de Mayo, con el grito de comerciantes que integran el comercio minorista, de los cuales se desprende la afirmación de que no pueden pagar los impuestos que les està cobrando la Dirección General de Impuestos Internos.
Graciosamente las autoridades de ese organismo recaudador del Estado, reconocen que los comerciantes detallistas no estàn en capacidad de honrar el pago de cada impuesto, sin embargo a través de sus inspectores presionan y los que no pueden cumplir, de manera radical les imponen multas elevadas.
Las importaciones de manera individual y la división, han debilitado al liderazgo de las Asociaciones de Comerciantes Minoristas en todo el país, situación que ha sido aprovechada por el gobierno de Danilo Medina para imponerse sobre ellos, sin importarles un bledo que cierren las puertas de sus negocios.
Lo que queda de la Federación Nacional de Comerciantes Detallistas de Provisiones, en la persona de su presidente, señor Marcionilo Castillo, colocó un dedo en el botón de alarma, reclamando al gobernante que disponga una amnistía general para el comercio minorista.
A sabiendas que el director de la Dirección General de Impuestos Internos, señor Magín Dìaz, informó que las recaudaciones al cierre de este mes mantienen un buen ritmo por encima de lo presupuestado, es muy difícil que el presidente Danilo Medina disponga la amnistía fiscal solicitada.
Los Comerciantes Detallistas seguirán con el agua al cuello, al menos que se decidan por rescatar el liderazgo que tuvieron en las décadas del 70 y 80, con quienes los gobiernos balaguerista y perredeista antes de colocar un impuesto, por obligación tenían que sentarse con ellos alrededor de la mesa del diálogo.