Voz Editorial “Los Actos Dolosos del Juez Mejía Lebrón y Compartes”, 17-11-2015
Tras la denuncia del Procurador General de la República, doctor Francisco Domínguez Brito, en torno a la existencia de una estructura que manipulaba procesos y negociaba libertades de personas ligadas al narcotráfico y el crimen organizado, inmediatamente el Consejo del Poder Judicial ordenó suspender a cinco jueces, incluyendo el licenciado Víctor Mejía Lebrón.
Este magistrado fungiendo como Juez de la Instrucción para Asuntos de Jurisdicción Privilegiada, el pasado 27 de Marzo del presente año, dictó auto de No Ha Lugar a favor del alcalde municipal ingeniero Félix Rodríguez y los licenciados Jerson Lizardo y Fiordalisa Genao, acusados de un desfalco de 400 millones de pesos, por considerar que no existían pruebas suficientes en su contra.
Si las investigaciones iniciadas por el máximo organismo de la Judicatura, concluyen confirmando cada uno de los supuestos actos mafiosos que hizo público el doctor Domínguez Brito, nos obliga pensar que todas sus sentencias evacuadas en los últimos meses han de quedar sin efecto y tendrían que volver a su punto iniciar.
Mientras el hacha va y viene, los magistrados jueces Francisco Valera Arias, Awilda Reyes Beltré, Delio Germán Figueroa, José Duvergé Mejía, Rossó Vallejo Espinosa y Víctor Mejía Lebrón, estarán en capilla ardiente a consecuencia de sus presuntos actos de corrupción.
Es verdad que desde el Presidente hasta el ciudadano más pequeño, es inocente hasta que se pruebe lo contrario, pero el escándalo es de tanta magnitud, que la sociedad dominicana ya los ha condenados y difícilmente han de quitarse de encima el sello de corruptos y corruptores.
Son tantas las actividades delictivas que destapan a diario las mismas autoridades peledeistas, que naturalmente nos han robado el derecho al asombro.