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El Festival de Instalación de Centros Cerveceros

6FD8B4C9-082C-4CDF-BF13-44151A27D454.jpg__680__460__CROPz0x680y460Voz Editorial “El Festival de Instalación de Centros Cerveceros”, 10-12-2015

Al final de la década del 60 y a principio de la década del 70, en los más importantes sectores de esta ciudad, llovieron la instalación de bares, casas de citas y billares, en cuyos negocios se originaban riñas y otros hechos, que en su mayoría dejaban saldos de muertos y heridos.

En Rabo de Chivo, Mono Mojado, el Capacito, San Vicente, Alto de la Javiela y Barrio Libre, sus vecinos además de ser testigos de hechos horripilantes y que dañaban la buena imagen moral, difícilmente cada noche podían conciliar el sueño.

El liderazgo del Movimiento Clubistico junto a la Iglesia Católica emprendió una lucha titánica contra esos negocios tildados de mala muerte, logrando el cierre de los mismos y obligando a las autoridades competentes establecer una Zona de Tolerancia fuera de la ciudad.

Guardando la distancia, en la actualidad el Cabildo ha otorgado numerosos permisos para que funcionen en la avenida Libertad, calle Bienvenido Fuertes Duarte y la avenida Antonio Guzmán Fernández, una gran cantidad de Centros Cerveceros y Colmadones, que producen escándalos y hechos que riñen con la buena costumbre.

Residentes en las urbanizaciones donde han sido instalados estos negocios se han levantado en lucha, reclamando a la Procuradora Fiscal de Medio Ambiente, licenciada María Brito y al alcalde municipal ingeniero Félix Rodríguez, el cierre o regularización de esos establecimientos donde se consume bebidas alcohólicas y presuntamente se trafica con drogas.

Si esos negocios están perturbando la paz y les han secuestrado el derecho a dormir con tranquilidad, las autoridades deben actuar sin reservas contra cada uno de ellos, aunque sus propietarios sean de los denominados “hijos de papi y mami”.

Urge que se actúe ahora, para evitar desgracias que todos podríamos lamentar.