Voz Editorial “La Primera Víctima de los Hechos de Villa Vásquez”, 7-8-2019
Las denuncias en torno a que agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), colocaron drogas en una barbería de Villa Vásquez, de la provincia de Monte Cristi, han concitado la atención del presidente Danilo Medina y de la vicepresidenta Margarita Cedeño.
Estas actividades de quienes integran la DNCD, han sido muy recurrentes y hacen recordar lo que sucedió con el famoso “Peregrino” en la ciudad de Moca, cuando ante cámaras de vigilancia de una estación de venta de combustibles, fueron vistos agentes lanzando drogas al interior de su vehículo.
En este nuevo escándalo, catalogado de malintencionado y bochornoso, enloda la gestión de la Fiscal, Carmen Lissette Núñez, quien de manera responsable expuso su renuncia, para que la Procuraduría en lo inmediato determine si existen evidencias que permitan establecer si tiene comprometida su responsabilidad penal en los hechos.
La renuncia de la licenciada Núñez, que se convierte en la primera víctima de todo cuanto sucedió en Villa Vásquez, facilita que el Ministerio Público identifique con nombres y apellidos los que montaron la actividad dolosa en la barbería, propiedad de los jóvenes Otonel Peña, Odavel León y Carlos Miguel Escoto.
Si un pueblecito, como Villa Vásquez, con apenas 27 mil habitantes, cuenta con al menos 32 puntos de venta y consumo de drogas, desnuda de cuerpo entero la ineficiencia y el grado de complicidad de quienes componen allí los organismos anti narcóticos de la Policía Nacional.
¡Que el Todopoderoso proteja a las futuras generaciones!!!!!