Voz Editorial “La Tragedia Revolucionaria del 12 de Enero de 1972”, 12-1-2016
Las calles de Ciudad Nueva, del Distrito Nacional, a partir del 24 de Abril de 1965 fueron fervientes testigos de la bravura y valentía que visten los dominicanos, cuando se deciden por defender hasta con su vida el sistema democrático y nacionalista, que como legados inmaculados sembraron en tierra fértil Duarte, Luperón y Caamaño.
Esa bravura y valentía fue reivindicada la mañana del Miércoles 12 de Enero de 1972 en el kilómetro 14 de la autopista Las Américas por cuatro integrantes del grupo Los Palmeros, quienes formaban parte de los jóvenes izquierdistas que luchaban desde la clandestina contra el Gobierno de los 12 años del doctor Joaquín Balaguer, que asesinaba y desaparecía a lumbreras de la juventud.
Desde las cuevas que les servían de escondiste a los jóvenes Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), éstos armas en las manos protagonizaron una titánica lucha, que para vencerlos fue necesario utilizar todo tipo de artillería proveniente de un indefinido contingente, integrado por miembros del Ejército Nacional, respaldados por oficiales de la CÍA.
Al cumplirse hoy 44 años de esa tragedia que significó para el pueblo dominicano, sus restos deben hoy día estar removiéndose de manera permanente, porque algunos pseudos izquierdistas de esa época ahora son capitalistas e incluso han contribuido a que en este tiempo exista una derecha más sólida y grupos organizados que solo obedecen a sus intereses personales.
Las enseñanzas revolucionarias y de liberación de Amaury Germán Aristy y sus compañeros hace años que fueron tiradas al zafacón de la historia, precisamente por quienes recorren nuestras calles vistiendo el famoso traje del transfuguismo y de la ingratitud, pero un día será y se hará justicia, eso no lo despinta nadie.