Voz Editorial “El Peligro que Representa la Industria del Secuestro”, 6-4-2016
Las estadísticas policiales confirmaron que desde el año 2009 a Marzo del 2011, se habían registrado en el país un total de 69 secuestros, cifra que comenzó a subir de manera alarmante a consecuencia del resurgimiento de grupos organizados que integraron el llamado Sicariato o Bandas Paramilitares.
Sin mucha bulla publicitaria de las autoridades que componen la Unidad Antisecuestros de la Dirección Central de Investigaciones Criminales de la Policía, en los últimos años se han registrado muchos secuestros, consistente en cautivar a personas vinculadas con crímenes y tráfico de drogas en los Estados Unidos.
En más de una ocasión esos cobros compulsivos, que envuelven millones de dólares y cuyo pago en su mayoría se hacen a espalda de las autoridades competentes y sin la actuación de mediadores, concluyen de manera trágica, a consecuencia de la negativa al pago por parte de los familiares de cada uno de los secuestrados.
Nos ocupa en la actualidad el secuestro en esta ciudad de la señora Ana Antonia Santos Ortiz, por cuyo rescate el grupo que supuestamente lideraban en Santo Domingo los nombrados, José Agustín Paulino y el sargento del Ejército Nacional Juan Carlos Herrera Valdez exigían la entrega de 350 mil dólares
Por suerte la señora Santos Ortiz, quien fuera esposa del fenecido y hombre fuerte del narcotráfico en la ciudad de New York, señor Arsenio Díaz, fue rescatada sana y salva por la Policía, tronchando el pago que reclamaban los integrantes del grupo de secuestradores, con residencia en la capital dominicana.
El Jefe de la Policía mayor general Nelson Peguero Paredes debe dormir con un ojo cerrado y otro abierto, para evitar que los cobros compulsivos activen en el país la tan peligrosa Industria del Secuestro, que a su paso ha dejado tantos y tantos muertos.
La advertencia esta hecha al Jefe de la Policía Nacional.
