Voz Editorial “Las Elecciones Nacionales y el Derecho al Pataleo”, 17-5-2016
El candidato a Senador por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), licenciado Siquio Ng de la Rosa, a través de dirigentes y un equipo de técnicos y abogados, ha puesto en manos de quienes componen la Junta Municipal Electoral cada una de las irregularidades protagonizadas por el oficialismo para arrebatarle el triunfo.
Conteos fraudulentos, compra de cédulas, despilfarro del erario público y falsedad en la transmisión electrónica del resultado de las votaciones en cada mesa electoral, forman parte del rosario de hechos presuntamente dolosos, que las autoridades de la Junta Municipal deberán investigar a fondo, aunque entiendan que se inscriben en el simple pataleo de quienes resultan perdedores.
Esas prácticas que se creían superadas por quienes forman parte del sistema político nacional, son las que a fin de cuentas producen que la ciudadanía muestre desinterés por ejercer el voto cada vez que hay elecciones en el territorio nacional, desinterés que arrastran de aquellas elecciones fraudulentas que montaba el balaguerato en las décadas del 60 y 70.
Ciertamente el presente proceso electoral fue un botín de aprendizaje, en el cual hubo repartos a la vista de todos y para todos, siendo los más perjudicados aquellos que se acostaron en horas de la madrugada del pasado lunes con el triunfo en los bolsillos y al despertar en horas de la mañana, se percataron que sus bolsillos estaban totalmente vacío.
En lo que respeta a la provincia Duarte, el licenciado Siquio Ng de la Rosa debe llevar su caso hasta las últimas consecuencias, para con ello sentar un precedente, porque de lo contrario en los venideros procesos eleccionarios los profesionales del fraude electoral seguirán su agitado curso.
En este caso, el pataleo es más que necesario.