Voz Editorial “La Congelación de la Nómina Pública”, 8-6-2016
A días de iniciarse de manera oficial la pasada campaña electoral, el presidente Danilo Medina dispuso dejar sin efecto todo contrato de publicidad gubernamental y utilización de los recursos del Estado a favor de aspirantes a cargos electivos.
Connotadas figuras de la sociedad, incluyendo quienes componen el Episcopado Dominicano y Asociación de Pastores Evangélicos, alabaron hasta la saciedad la disposición del gobernante, pero desde el gobierno se continúo publicitando las inauguraciones de obras y las alegadas “visitas sorpresa” del presidente a las comunidades, donde a coro se alababa y se aplaudía la reelección.
Ahora en medio de la crisis pos electoral y alzas en los precios de los combustibles, medicamentos y productos comestibles, el presidente Danilo Medina ordena la congelación de la Nómina Pública, estableciendo que no se puede nombrar a nuevas personas como empleados fijos y que al 31 de Julio a todo el personal contratado en las instituciones del Estado se le debe rescindir su contrato de trabajo.
El oficio contentivo es el número 2016-13729, el cual fue remitido a los Ministros y demás funcionarios, que de seguro correrá la misma suerte que aquel oficio que ordenó dejar sin efecto la publicidad gubernamental y el uso de los recursos del Estado a favor de determinados candidatos del oficialismo.
Danilo Medina se hace gracioso ante la sociedad con la congelación de la Nómina Pública, pero en nada se refiere a los miles de tránsfugas, vagos y bocinas del Gobierno que fueron nombrado en plena campaña electoral, con el malsano propósito de garantizar votos para el triunfo de la reelección presidencial.
Estamos ante otra falsa bien pensada por el oficialismo, creyendo engañar a quienes hacen aportes significativos al fisco, que a fin de cuentas son quienes tienen que pagar los platos rotos de cada gobierno que malversa los fondos del Estado.