Voz Editorial “La Marcada Decadencia de la Reforma Agraria”, 28-6-2016
La Constitución más democrática que conozca la historia dominicana, puesta en marcha por el Gobierno del profesor Juan Bosch en el 1963, incluyó la aplicación de la Ley número 126 sobre Cuota Parte, recuperando el Estado millones de tareas de tierra, las que sirvieron como soporte para la ejecución de la Reforma Agraria.
Interrumpido el Gobierno de Bosch con un golpe de estado el 25 de Septiembre de 1963, la Reforma Agraria tuvo una brillantez increíble en los Gobiernos del doctor Joaquín Balaguer y don Antonio Guzmàn Fernàndez, teniendo de base la efervescencia del Movimiento Campesino Organizado.
Al descender el liderazgo campesino, con el virus de la división, la venta de las parcelas a terratenientes y el asesinato de líderes de la Izquierda que se habían mudado al campo a organizar políticamente a los hombres y mujeres que habían sido beneficiados con los Asentamientos Agrarios, los restantes gobiernos han fracasado en sus intentos por rescatar La Reforma Agraria.
En el dìa de ayer en lo que fue el Asentamiento Agrario que hizo realidad en Aguayo el presidente don Antonio Guzmàn Fernàndez en el 1978, el actual presidente Danilo Medina entregó títulos definitivos de parcelas y solares a “campesinos”.
Hicieron bien el Gobernante y el Director del Instituto Agrario Dominicano (IAD) ingeniero Emilio Toribio Olivo, de exhortar a los que aún honran el trabajo en los asuntos agropecuarios, a no vender sus terrenos y a que resistan cualquier intento de traspasarlos por dinero.
Es plausible la exhortación, pero para que sea exitosa, los que recibieron esos títulos de sus parcelas, deben ser protegidos económicamente por el IAD y otros organismos del Sector Agrícola, que no son más que nidos de vagos, tránsfugas y bocinas del Gobierno, que no dan un golpe en el Estado Dominicano.